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La transparencia del agua incita a la tentación. Su nitidez de espejo mágico induce a detenerse a observar la vigorosa vida del curioso mundo de extraños personajes y personajillos que navegan en las aguas de La Carihuela, cuya tranquilidad alborotan. Son gnomos de la mar. Y ya se sabe, según afirmaba el incisivo Oscar Wilde, la mejor forma de evitar la tentación, es caer en ella. Es lo que hacen hombres, mujeres y niños, que pasean por la playa.
Los gnomos parecen tener tendencia a reunirse muy cerca de la orilla, donde es mas frágil el espejo del agua, en un lugar muy especial del que cuenta una leyenda que un temporal arrastró unas viejas barcas y las unió a un veterano chiringuito, transformando el amasijo de materiales (restos de las barcas y del chiringuito), así como algún que otro bote desvencijado, en una presa que retenía parte del agua, convirtiendo la zona en un remanso de paz. Desde entonces, aquellas tierras que solo daban batata dulce y caña de azúcar, se transformaron en prósperos negocios, donde se concentraban los mas dispares especialistas en ofrecer al viajero los mejores frutos de la mar, de los que destacan los famosos espetos de sardinas, chanquetes y boquerones fritos, que dieron lugar al nacimiento de una nueva industria introducida por los ingleses: El turismo. Que coincidió con el nacimiento de la llamada desde entonces, Costa del Sol, que corresponde al litoral malagueño que va desde Nerja con sus famosos acantilados y la internacionalmente conocida Cueva de Nerja hasta el límite de la provincia de Cádiz. En el núcleo de La Carihuela, surgido espontáneamente, sin orden ni concierto, habitan los marengos. Que en Málaga es sinónimo de pescador, equivalente a ese 'EL viejo y el mar' de Ernest Hemingway, el celebre personaje norteamericano que obtuvo el Premio Nobel y se mató de un escopetazo. El nombre de La Carihuela, parece ser que tiene su origen, de la época en que los barcos de pesca musulmanes llegaban a estos lares buscando refugio en sus calas, en las que florecía una hermosa planta llamada 'Carihuelita', que llegaba desde Motril (Granada) hasta Ayamonte (Huelva). Según los viejos pescadores, de Carihuelita derivó La Carihuela. Entre los vecinos de Torremolinos y de la costa occidental de Málaga, parece ser que no hay duda de que el pueblo de La Carihuela fue bautizado en época musulmana. Sin embargo no hemos encontrado ningún dato histórico o académico que así lo testifique. Aun hoy se encontrará usted a todo lo largo de la costa del sol a viejos marineros y pescadores, marengos, trajinando con sus barcas y sacando las riquezas de la mar; y si usted, lector amigo, es madrugador, podrá vivir en directo la pesca y con suerte tirar del copo (redes) al amanecer. Fuente: diariosur.es
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