La exhibición que hoy abre sus puertas reúne piezas procedentes del MoMA neoyorquino, la Tate Gallery o el Centro Georges Pompidou. El Palacio de Buenavista repasa en una exposición los diversos significados de la figura del caballo en la obra del artista.
Con él sobreviene el vértigo del pozo sin fondo. De nada sirve dejarse llevar por la corriente de libros, estudios, exposiciones, trabajos académicos, investigaciones curiosas y demás aproximaciones a su vida y su obra. Porque siempre aparece un asunto nuevo, a veces menor, en otras ocasiones fascinante, que aporta una otra luz, otra sombra, sobre la figura totémica de Pablo Ruiz Picasso.
Por eso, el museo dedicado al artista en su ciudad natal ofrece cada año una exposición temática sobre algún aspecto trasversal, pero poco transitado, de su producción. Es la senda que camina 'Picasso. Caballos', heredera conceptual de aquella 'Picasso. Toros' presentada en el Palacio de Buenavista hace ahora un lustro. No en vano, la muestra que hoy abre sus puertas se puede considerar el último legado del anterior director del Museo Picasso Málaga (MPM), Bernardo Laniado-Romero, quien puso en marcha el proyecto de la mano de Dominique Dupuis-Labbé, comisaria de la muestra.
Ahora, 'Picasso. Caballos' se presenta como una exposición de tesis, un montaje que se adentra en los diversos significados que este animal ofrece en la producción del artista. Desde la tabla 'El pequeño picador amarillo', realizada en Málaga cuando Picasso apenas tenía nueve años, hasta el dibujo de 1972 'Caballo alado guiado por un niño'. Porque hay algo de fijación infantil en el eterno retorno de Picasso al caballo. Porque la misma imagen se transforma y traduce en función de lo que sienta el autor.
Ahí están los dóciles animales de hechuras clásicas que abren en montaje. 'El abrevadero' (1906), 'Joven a caballo' (1906) o 'Jinete desnudo' (1919), que conviven con escenas taurinas como 'La corrida' (1900) o 'Las víctimas' (1901), en la que ya se adivina el cruel destino que le aguarda al equino.
Ahí surge una de las primeras interpretaciones ofrecidas por la comisaria de la exposición. «El caballo aparece en la obra de Picasso con enorme variedad de estilos y significados. En la tauromaquia, suele representar a la mujer en lucha con el hombre/toro; en obras de sus años de juventud aparece como un símbolo de vida, de pureza, aunque después se convierte en la tristeza o la muerte, sin olvidar sus representaciones como juguete para sus hijos o como elemento del mundo del circo», apostillaba Dominique Dupuis-Labbé.
La comisaria reivindicó 'Picasso. Caballos' como la primera exposición que aborda este elemento «sustancial» a la obra del artista. Un asunto tan crucial como la figura femenina, en opinión de la comisaria, que acotó: «Espero que esta exposición consiga evocar todos los aspectos de un tema fascinante en la obra de Picasso».
Proyecto complejo
Una iniciativa que «no ha sido fácil», como reconoció ayer el director artístico del MPM, José Lebrero. La complicación ha venido motivada, sobre todo, por la diversa procedencia de los fondos. Lebrero destacó en primer lugar que 'Picasso. Caballos' reúne a «cuatro personas de la familia» del pintor como prestadores de obras. No se dieron más detalles, aunque un repaso al catálogo de la exhibición muestra un par de títulos pertenecientes a la colección de Marina Picasso, nieta del artista.
A ella se suman instituciones como la Tate Gallery ('Caballo con un joven en azul', 1905-06), el MoMA neoyorquino ('El rapto', 1920), el Centro Georges Pompidou de París (con el libro ilustrado 'Caballos a medianoche', 1956), la Phillips Collection de Washington ('Corrida de toros', 1934), la Fundación Juan March ('Marie-Thèrése como mujer torero', 1934) o la vecina Fundación Picasso, que aporta la cerámica 'Caballero y caballo' (1952) y un grabado de la carpeta 'Sueño y mentira de Franco' (1937).
Muchas de estas piezas, además, «rara vez pueden verse en exposiciones públicas», según Lebrero. Otro aliciente para acercarse al Palacio de Buenavista, que hoy celebra una jornada de puertas abiertas con motivo del Día Internacional de los Museos. Así que pasen y vean
Fuente: diariosur.es